ESCUELA DE DIBUJO

“Las salas están bastante concurridas de discípulos que asisten con aplicación y conocido aprovechamiento”.

Navidad de 1793.

La vieja Escuela de Dibujo de Zaragoza, fundada por la familia de los Ramírez en 1714, acabó recuperada por la Real Sociedad Económica que, consciente de la importancia del dibujo para el avance de las ciencias y la creación del Arte, inauguró el 19 de octubre de 1784 sus clases en las salas bajas de la casa de Zaporta, en el famoso Patio de la Infanta, financiada generosamente por el empresario don Juan Martín de Goicoechea (1732-1806). Años después, el propio Goicoechea, el pintor Bayeu, el canónigo Pignatelli y don Juan O´Neill, Capitán general del reino de Aragón y Presidente de la Real Sociedad Económica, ayudados por el conde de Aranda, logran que el rey Carlos IV convierta la Escuela de Dibujo en la Real Academia de Bellas Artes de San Luis. Era el 17 de abril de 1792, el Presidente de la Academia será el Director de la Económica, entidad fundadora, y el mecenas Martín de Goicoechea será nombrado Vicepresidente Perpetuo en reconocimiento a su trabajo.