BIBLIOTECA

Atenta a las novedades culturales, la Real Sociedad reunió una rica biblioteca, en gran parte, a base de donativos de ilustres socios y protectores. Sus anaqueles conservan publicaciones clave -como el Diccionario de las Artes– importadas desde la Francia que ponía en marcha el gran proyecto de la Encyclopédie ou Dictionnaire raisonné des sciences, des arts et des métiers, concluída de editar en 1772, que ha llegado hasta nuestros días por el buen hacer de ilustrados como el Conde de Aranda, que estaba de embajador en París cuando nació la Económica.

La riqueza de esta biblioteca impide realizar una extensa relación de su contenido, aunque no hay que dejar de mencionar que destaca por sus fondos arqueológicos con ediciones magníficas de los trabajos en torno a la excavación de Herculano y Pompeya.

También pueden encontrarse destacados ejemplos de literatura artística, como los tratados de Vitrubio, Sebastiano Serlio (Tercero y quarto libro de Architettura, Toledo, 1552; y Libro primo.., Venecia, 1564), Pietro Cataneo (I quatro primi libri di Architetrura; Venecia, 1554), Vicenzo Scamozzi (Dell’idea della Architerrua universale, Venecia, 1714) o Jacopo Vignola (Il Vignola illustrato, Roma, 1770).

Obras científicas de los siglos XVII, XIX y XX, sus primeros Estatutos, de 1777, así como libros ilustrados con estampas o una sección de autores aragoneses y autores, que no siendo aragoneses, imprimen sus obras en Aragón, y que quedaron recogidos en la edición del bibliógrafo Miguel Gómez Uriel en el diccionario bibliografíco biográfico de la obra de Latassa. Biblioteca antigua y nueva de escritores aragoneses son muestras que han de considerarse como parte integrante del conjunto cultural de Aragón.

 

La Real Sociedad Económica Aragonesa posee una biblioteca con alrededor de 3.000 volúmenes.